Las personas se obsesionan con
el consumismo y, es más, cuando se trata de nuevas tecnologías. Las cosas que
compramos y que después desechamos pasan por distintas fases: extracción,
producción, distribución, consumo y descarte. A esto se le llama economía de
materiales. No obstante, este sistema de economía está en crisis porque se
trata de un sistema lineal y porque vivimos en un planeta limitado.
En la vida real este sistema
interactúa con sociedades, culturales, económicas, y es fundamental, con el
medio ambiente.






